23 de septiembre de 2012

Frases del Padre Pío de Pietrelcina sobre Jesús Eucaristía



"Al asistir a Misa, renueva tu fe y medita cual es la víctima que se sacrifica por ti ante la Justicia divina, para aplacarla y hacerla propicia. No te alejes del altar sin unas lágrimas de dolor y de amor por Jesús, crucificado por tu eterna salvación."

"Cada Misa escuchada con devoción, produce en nuestra alma efectos maravillosos, abundantes gracias materiales y espirituales que no alcanzamos a comprender. A tal fin, no malgastes tu dinero, sacrifícalo y ven a escuchar Misa. El mundo puede existir sin el sol, pero no puede existir sin la Misa."

"En estos tiempos tristemente faltos de fe, de impiedad triunfante, donde todos los que nos rodean tienen siempre el odio en el corazón, y la blasfemia en los labios, el mejor medio de mantenerse libre del mal es fortificarse con el alimento eucarístico. Y esto no es fácil para el que vive meses y meses sin saciarse con el Cordero de Dios."

"Mientras que todos los días puedas recibir a Jesús sacramentado, debes considerarte afortunado. Durante el día, cuando no puedas hacer otra cosa, llama a Jesús, en el medio de tus ocupaciones, con gemido resignado de tu alma, y El vendrá, quedará siempre unido al alma por medio de Su gracia y Su santo amor. Vuela con tu espíritu hacia el tabernáculo, cuando no puedas llegar con tu cuerpo, y desahoga allí tus deseos más ardientes, habla, reza, abraza al dialecto de las almas mejor aún que si lo pudieras recibir sacramentalmente."

3 comentarios:

María Nancy dijo...

Que consejos tan sabios,los grabaré en mi corazón!Bendecida semana.

Anónimo dijo...

Es mi santo de mi devoción. Y pido su intercesión para crecer en el amor a la Santa Eucaristía.

Mercedes Orbezo dijo...

Gracias Dios mío, por el regalo de santos como Padre Pío que hace posible que te busquemos en el Sagrario, te recibamos com mas devoción en la Eucaristía y te busquemos en el Santísimo Sacramento, en Horas Santas. Gracias Padre Pío por tu ejemplo de amor a Jesús y la Eucaristía, por todas las cosas santas como la Oración constante. Mercedes Orbezo