25 de junio de 2015

Solemnidad de San Pedro y San Pablo: acto de adoración de un sucesor de San Pedro


Señor Jesús:

Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos.
"Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios" (Jn. 6,69).

Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres.

Aumenta nuestra FE.

14 de junio de 2015

«Crisis del Matrimonio y Eucaristía»


Síntesis del libro de Ennio Antonelli

Además de los divorciados vueltos a casar, la posición pastoral vigente hasta ahora da indicaciones análogas sobre los convivientes que no tienen ningún vínculo institucional y los católicos casados sólo por lo civil.

El trato que se les reserva es prácticamente el mismo: no admisión a los sacramentos de la penitencia y la eucaristía, acogimiento en la vida eclesial, cercanía respetuosa y personalizada para conocer concretamente a cada persona, orientarla y acompañarla hacia una posible regularización de su estado.

13 de junio de 2015

Santa Margarita María Alacoque y la Eucaristía


Las más altas revelaciones privadas que recibió acerca del Sagrado Corazón Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), religiosa de la Visitación, se produjeron estando ella precisamente en adoración del Santísimo expuesto.

12 de junio de 2015

Sagrado Corazón: ofrezcamos la comunión como reparación a las ofensas contra la Eucaristía

Hora santa en honor al Inmaculado Corazón de María


Oh María, Madre la más misericordiosa, al tiempo que me ves de rodillas ante tu amado Hijo Jesús en este adorable Sacramento, ¡cuánta falta me hace tu santo socorro!… Mi deseo, oh dulcísima Madre, es tener amor verdadero, ardiente, fuerte, puro y perseverante a tu carísimo Hijo Jesús y retribuirle en algo el amor que nos muestra en el Sagrario… ¡Pero todavía sigo bien atrasado!… No consigo hacer realidad mi deseo… ¡Oh María, ojalá tuviera yo en mi pecho tu Corazón en lugar de éste tan frío e ingrato!… ¡Qué gran hora de amor pasaría con mi amante prisionero amado, Jesús!… O si, aunque nada más sea, tuviera la ventura de oír tus tiernos acentos dictarme una lección de amor… Palabras que sean otras tantas llamas del amor vivo que abrasa tu Corazón maternal… Palabras que queden impresas en mi corazón y me enseñen a amar al Jesús tuyo y mío… ¡Cuán contento estaría!… ¡Cuán feliz sería!…

11 de junio de 2015

Hora Santa en honor al Sagrado Corazón


Ven, alma mía, ven y echa una mirada a tu amado Dios: está preso en el Sagrario por el amor que concibió por ti antes de todos los siglos. Él es tu Dios. Y está preso día y noche en espera de tu visita. Para que visites a quien sufre presidio, bastante te motiva la pena que soporta; mucho más la inocencia que lo absuelve. ¿Cuánto te motivará el amor a ti que lo encarcela? Medita ya, alma mía, quién mora en esta Cárcel de Amor preso… Es Jesús, tu Amado… Jesús, el Hijo del Dios vivo…Jesús, el Hijo de la Virgen María… Jesús, tu Redentor, tu Padre, tu Maestro… Aquel cuya presencia lo incluye todo y cuya ausencia no encierra más que amarguras y desazones… ¡Alma mía! ¿Quién es el que ocupa esta Cárcel de Amor?… Es el Poder que lo creó todo, la Sabiduría que todo lo sabe y que dispensa todo con medida, la Bondad que lo prodiga todo, la Misericordia que todo perdona… Es la sonrisa de los Ángeles, el gozo de los Santos, la ventura de las Vírgenes, el deseo de los corazones que saben amar… Es el dulce y buen Jesús.

—Oh Jesús, gozo y amor del Cielo y de la tierra, ¿qué haces encerrado en el Sagrario? ¿Por qué te plugo morar en esta cárcel?