9 de mayo de 2012

Poesías eucarísticas



BOCADO

Cuantas veces Jesús me diste tu bocado

En una mesa de incienso y flores,

Y salí al sol, que en poco tiempo,

eclipsé en rechino de dientes y dolores.

Tu bocado no son hierbas amargas

Ni de cordero incapaz de perdonar

Sos Vos mismo humillado en falso pan

Que se arriesga a la cruz de mi pecado

Y se derrama en mi corazón avinagrado.

No te canses Jesús te lo suplico,

De invitarme tantas veces más,

Dile a tu Padre…que soy tan sordo

Y ven a buscarme que aún lloro,

Setenta veces más, arrepentido.


P.G.B.


PALABRAS.
(para un Sacerdote).


Que palabra decir de la Palabra

que resulte picante y novedosa,

que derrita los pechos de baldosa

que vibrante repique la campana

y ponga al monte a brincar como una cabra.-

Vueltas, oraciones y desvelos

de aquí para allá revolotea

un apuro al no juntar viruta

siquiera de la noble pinotea

fragancia de madera veteada

de sangre, espina y desprecio

brotada de amor y de silencio.

Que te tengo Jesús entre mis manos,

y me prestas tus palabras consagradas,

tu Cruz son mis brazos temblorosos,

de mi Fé vacilante y mal leída,

como repique en yunque, distraída,

pero… ESTO ES MI CUERPO digo y Dice,

arrodillo, adoro y callo,

y Pedro no escucha más el gallo.


P.G.B.