31 de octubre de 2015

Hora santa para el día de la conmemoración de los fieles difuntos



Oh Jesús, amado Redentor mío, yo sé y confieso que, al tiempo que tú estás presente delante de mí en este adorable Sacramento del Altar tras los velos eucarísticos en pasmoso silencio y humildad, juzgas el mundo entero con justicia, exactitud y minucia no menos pasmosas, y sentencias a las almas que a cada instante van presentándose ante tu tribunal. Mientras aquí en el Sagrario tu santidad infinita me admite con mi alma fría, defectuosa y manchada de pecados, allí tu misma santidad aparta de sí toda alma en la que percibe la menor sombra de culpa. Mientras aquí tu justicia soporta con asombrosa paciencia irreverencias, ofensas y sacrilegios, en aquel tribunal ella reclama todos sus derechos, y a cuantas almas conservan la más pequeña deuda o exhiben la menor mancilla de culpa, las manda a pagar en los acerbos tormentos del Purgatorio.

Oh buen Jesús, todo estremecido por estos pensamientos ante tu majestad humillada en este Sacramento de Amor, con lágrimas en los ojos te imploro piedad para con las pobres ánimas del Purgatorio…

30 de octubre de 2015

Conclusión del sínodo sobre las Familias


El cardenal Dolan aborda directamente en su carta la actuación del sínodo ante la polémica sobre los divorciados vueltos a casar:

«Se ha dado mucha atención en la cobertura sobre el sínodo si aquellos que se han casado sacramentalmente de forma válida, divorciado y vuelto a casar civilmente, pueden recibir la Sagrada Comunión (De hecho, ese tema candente no fue tan predominante en el sínodo como en la prensa). La práctica continuada de la Iglesia -recientemente confirmada por San Juan Pablo II después del sínodo sobre la familia de 1980 y renovada por el papa Benedicto XVI después del sínodo sobre la Eucaristía del 2005-- es que no pueden mientras la segunda unión conyugal continue. Es la consecuencia necesaria de lo que Jesús enseñó sobre el divorcio y el recasamiento y de lo que el apóstol San Pablo enseño acerca de estar en estado de gracia para recibir la Sagrada Comunión. Las propuestas finales de los obispos del Sínodo no hicieron nada para alterar esa enseñanza».

22 de octubre de 2015

Pensamientos de san Juan Pablo II sobre la Eucaristía


 “Cuando, después de la transubstanciación, resuenan las palabras: Mysterium fidei, todos están invitados a darse cuenta de la particular densidad existencial de este anuncio, en referencia al misterio de Cristo, de la Eucaristía, del Sacerdocio.   No toma acaso de aquí su motivación más profunda la misma vocación sacerdotal?   […]    A cincuenta años de la ordenación, puedo decir que cada día más en aquel Mysterium fidei se encuentra el sentido del propio sacerdocio.   Está allí la medida del don que esto constituye, y está también allí la medida de la respuesta que este don exige.   El don es siempre más grande!   Y es bello que sea así.   Es bello que un hombre no pueda decir nunca que ha respondido plenamente al don.  Es un don y es también una tarea: Tener conciencia de esto es fundamental para vivir plenamente el propio sacerdocio”  

Fiesta litúrgica de san Juan Pablo II


El obispo debe ser predicador de la verdad en tiempos desfavorables (el amor se opone al odio). Hay que dar mucha importancia a la liturgia. El obispo debe ponerse de cara a todos. Realización del Concilio: realizar el mysterium salutis, mejor comprendido que hasta ahora. Todo tiene lugar por medio de la liturgia.

20 de octubre de 2015

La importancia del Sagrario para el cristianismo


“El cristianismo es el Sagrario y, aunque ésta no sea la ocasión de demostrarlo, vosotros afirmaréis conmigo que el Sagrario en nuestra religión no es un remate más o menos airoso de sus cimas, ni un broche de oro que lo cierra, ni una de las instituciones que lo embellecen, sino que la Eucaristía, el Sagrario, es todo el cristianismo, es el principio, fin y razón de ser de sus dogmas y su moral, de sus sacrificios y de sus virtudes, de sus bellezas y de sus milagros…

18 de octubre de 2015

Quince minutos en compañía de Jesús sacramentado


“No es necesario conocer mucho para agradarme, basta con amar. Háblame entonces, aquí, sencillamente, como lo harías con el más íntimo de tus amigos, como hablarías con tus padres o tu hermano.

¿Necesitas pedirme por alguien? Dime su nombre… quizás alguien de tu familia, de tus amigos o conocidos y cuéntame qué quieres que hiciera yo por ellos hoy. Pide mucho, no te canses de pedir; me gustan los corazones generosos que llegan en cierto modo hasta olvidarse de sí mismos para mirar las necesidades de los demás.

Cuéntame con sencillez de los pobres a quienes quisieras ayudar, de los enfermos a quienes ves padecer, de los extraviados que deseas ver de nuevo por el buen camino, de los amigos ausentes que deseas ver de nuevo a tu lado. Repíteme sus nombres y dime por ellos una palabra de amigo, entrañable y fervorosa

He prometido escuchar toda súplica que salga del corazón ¿y cómo no saldrá de tu corazón el ruego que me diriges por aquellos que especialmente amas?

16 de octubre de 2015

San Juan Pablo II, ruega por las familias

En un nuevo aniversario de la elección de san Juan Pablo II, Sumo Pontífice que fecundó la Iglesia con un extenso magisterio sobre la Familia y sobre la Eucaristía, encomendamos a su intercesión el sínodo sobre las Familias que se está realizando en Roma.