13 de octubre de 2015

Milagro eucarístico en Colombia


Un milagro eucarístico ocurrió el 31 de Enero de 1906, en el pueblo de Tumaco, perteneciente a la República de Colombia, situado en una pequeñísima isla a la parte occidental de aquella República, bañada por el Océano Pacífico. Hallábase allí de cura misionero, en dicho tiempo, el Reverendo Padre Fray Gerardo Larrondo de San José, teniendo como auxiliar en la cura de las almas al Padre Fray Julián Moreno de San Nicolás de Tolentino, ambos recoletos.

Eran casi las diez de la mañana, cuando comenzó a sentirse un espantoso temblor de tierra, siendo éste de tanta duración que, según cree el padre Larrondo, no debió bajar de diez minutos, y tan intenso, que dio con todas las imágenes de la iglesia en tierra. De más está decir el pánico que se apoderó de aquel pueblo, el cual todo en tropel se agolpó en la iglesia y alrededores, llorando y suplicando a los padres organizasen inmediatamente una procesión y fueran conducidas en ellas las imágenes, que en un momento fueron colocadas por la gente en sus respectivas andas.

Les parecía a los padres más prudente animar y consolar a sus feligreses, asegurándoles que no había motivo para tan horrible espanto como el que se había apoderado de todos, y en esto se ocupaban los dos fervorosos ministros del Señor cerca de la iglesia, cuando advirtieron que, como efecto de aquella continua conmoción de la tierra, iba el mar alejándose de la playa y dejando en seco quizá hasta kilómetro y medio de terreno de lo que antes cubrían las aguas, las cuales iban a la vez acumulándose mar adentro, formando como una montaña que, al descender de nivel, había de convertirse en formidable ola, quedando probablemente sepultado bajo ella o siendo tal vez barrido por completo el pueblo de Tumaco, cuyo suelo se halla precisamente a más bajo nivel que el del mar.

12 de octubre de 2015

La Santísima Virgen María, modelo de la Iglesia para celebrar la Sagrada Liturgia (Segunda Parte)


Ejemplo para toda la Iglesia en el ejercicio del culto divino, María es también, evidentemente, maestra de vida espiritual para cada uno de los cristianos. Bien pronto los fieles comenzaron a fijarse en María para, como Ella, hacer de la propia vida un culto a Dios, y de su culto un compromiso de vida. Ya en el siglo IV, S. Ambrosio, hablando a los fieles, hacía votos para que en cada uno de ellos estuviese el alma de María para glorificar a Dios: "Que el alma de María está en cada uno para alabar al Señor; que su espíritu está en cada uno para que se alegre en Dios". Pero María es, sobre todo, modelo de aquel culto que consiste en hacer de la propia vida una ofrenda a Dios: doctrina antigua, perenne, que cada uno puede volver a escuchar poniendo atención en la enseñanza de la Iglesia, pero también con el oído atento a la voz de la Virgen cuando Ella, anticipando en sí misma la estupenda petición de la oración dominical "Hágase tu voluntad" (Mt 6, 10), respondió al mensajero de Dios: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 38). Y el "sí" de María es para todos los cristianos una lección y un ejemplo para convertir la obediencia a la voluntad del Padre, en camino y en medio de santificación propia.

11 de octubre de 2015

La Santísima Virgen María, modelo de la Iglesia para celebrar la Sagrada Liturgia



Queremos ahora, siguiendo algunas indicaciones de la doctrina conciliar sobre María y la Iglesia, profundizar un aspecto particular de las relaciones entre María y la Liturgia, es decir: María como ejemplo de la actitud espiritual con que la Iglesia celebra y vive los divinos misterios. La ejemplaridad de la Santísima Virgen en este campo dimana del hecho que ella es reconocida como modelo extraordinario de la Iglesia en el orden de la fe, de la caridad y de la perfecta unión con Cristo esto es, de aquella disposición interior con que la Iglesia, Esposa amadísima, estrechamente asociada a su Señor, lo invoca y por su medio rinde culto al Padre Eterno.

10 de octubre de 2015

El culto a María y el Misal Romano


En esta Exhortación Apostólica no intentamos considerar todo el contenido del nuevo Misal Romano, sino que, en orden a la obra de valoración que nos hemos prefijado realizar en relación a los libros restaurados del Rito Romano, deseamos poner de relieve algunos aspectos y temas. Y queremos, sobre todo, destacar cómo las preces eucarísticas del Misal, en admirable convergencia con las liturgias orientales, contienen una significativa memoria de la Santísima Virgen. Así lo hace el antiguo Canon Romano, que conmemora la Madre del Señor en densos términos de doctrina y de inspiración cultual: "En comunión con toda la Iglesia, veneramos la memoria, ante todo, de la glorioso siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor"; así también el reciente Canon III, que expresa con intenso anhelo el deseo de los orantes de compartir con la Madre la herencia de hijos: "Qué Él nos transforme en ofrenda permanente, para que gocemos de tu heredad junto con tus elegidos: con María, la Virgen". Dicha memoria cotidiana por su colocación en el centro del Santo Sacrificio debe ser tenida como una forma particularmente expresiva del culto que la Iglesia rinde a la "Bendita del Altísimo" (cf. Lc 1,28).

9 de octubre de 2015

El Culto a María y el Calendario Litúrgico


La reforma de la Liturgia romana presuponía una atenta revisión de su Calendario General. Éste, ordenado a poner en su debido resalto la celebración de la obra de la salvación en días determinados, distribuyendo a lo largo del ciclo anual todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación hasta la espera de su venida gloriosa, ha permitido incluir de manera más orgánica y con más estrecha cohesión la memoria de la Madre dentro del ciclo anual de los misterios del Hijo.

8 de octubre de 2015

Adopta un Padre Sinodal


Se está celebrando el Sínodo de la familia hasta el 25 de octubre de este mismo año. Nos sumamos a la iniciativa “Adopta un Padre Sinodal”, con el objetivo de ayudar a los obispos en la toma de decisiones a través de la mejor ayuda que podemos ofrecerles en este blog: una hora santa.

Para participar en esta iniciativa tan original, y a la vez efectiva, se debe en primer lugar, elegir un Padre Sinodal de la lista de los participantes de la Asamblea.  La elección es libre, por lo que se puede elegir a aquél que más te llame la atención (porque sea representante de tu país, porque te guste o simplemente a aquél del que no has oído hablar nunca.), ya que lo más importante no es el obispo que se elija, sino la ayuda que se le concede.

Una vez elegido el Padre Sinodal, no hay que hacer nada más que ofrecer la hora santa frente al Santísimo Sacramento pidiendo que el Espíritu Santo lo ilumine.

La iniciativa pretende apoyar al “adoptado”, durante los días que dura el Sínodo. Además del obispo elegido, debemos recordar en nuestras oraciones al Santo Padre  como cabeza de la Iglesia.

El listado de los Padres Sinodales es el siguiente:

6 de octubre de 2015

Profanaron el Santísimo Sacramento: reparemos con nuestra hora santa del día


El Santísimo pisoteado, las formas arrojadas contra las paredes, mojadas en orines.

“Han atacado a lo más sagrado que tenemos los cristianos: el Santísimo. Nunca imaginé que esto podría ocurrir”.

El Padre Aurelio es el párroco de Bigastro, un pequeño pueblo de Alicante. El pasado sábado, de buena mañana, se dirigió a su parroquia, la de Ntra. Sra. de Belén, sin imaginar lo que estaba a punto de encontrarse.

"No hay palabras. Es una sensación de rabia, de impotencia, de fragilidad, de tristeza. Me quedé aplomado”.

Lo que el padre Aurelio estaba presenciando, lo que le causaba tantísimo dolor, era encontrar su iglesia profanada.

Por favor, pide a la alcaldesa de Bigastro, Teresa Belmonte, que el ayuntamiento promueva una moción en defensa de la libertad religiosa para que hechos así no vuelvan a ocurrir en el pueblo.
La imagen era desoladora. El padre Aurelio se emociona al recordar el Santísimo tirado por el suelo, las sagradas formas pisoteadas y pegadas por las paredes, mojadas en agua u orines.

"Han atacado a lo más sagrado que tenemos los cristianos, que es el Santísimo. Nunca imaginé que esto podría ocurrir en este pueblo, son gente muy devota, es una comunidad muy eucarística. No creo que los culpables sean de aquí, me costaría creerlo".