1) Te adoro con toda humildad, oh Jesús Sacramentado, y te reconozco como verdadero Dios y verdadero hombre, y con este acto de adoración entiendo expiarte la frialdad de tantos cristianos que, al pasar frente a una iglesia o Sagrario, con su indiferencia se muestran semejantes a los judíos en el desierto, hastiados de ese maná celestial. Porque seas desagraviado de tamaña frialdad, te ofrezco también la Sacratísima Sangre de la llaga de tu pie izquierdo; y absorto en ella, digo mil y mil veces: Alabanzas y gracias sean dadas en todo momento al santísimo y divinísimo Sacramento.
7 de junio de 2015
Corpus Christi: actos de adoración al Santísimo Sacramento
1) Te adoro con toda humildad, oh Jesús Sacramentado, y te reconozco como verdadero Dios y verdadero hombre, y con este acto de adoración entiendo expiarte la frialdad de tantos cristianos que, al pasar frente a una iglesia o Sagrario, con su indiferencia se muestran semejantes a los judíos en el desierto, hastiados de ese maná celestial. Porque seas desagraviado de tamaña frialdad, te ofrezco también la Sacratísima Sangre de la llaga de tu pie izquierdo; y absorto en ella, digo mil y mil veces: Alabanzas y gracias sean dadas en todo momento al santísimo y divinísimo Sacramento.
6 de junio de 2015
Hora Santa para la celebración del Corpus Christi
1-Jesús, Te adoro
porque estas presente en esta Hostia. Te amo porque el amor te inspiró para que
Te quedes con nosotros. Jesús, creo en Ti, porque tu Palabra es Todopoderosa.
5 de junio de 2015
HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO PARA CORPUS CHRISTI
En la Última Cena,
Jesús dona su Cuerpo y su Sangre mediante el pan y el vino, para dejarnos el
memorial de su sacrificio de amor infinito. Con este “viático” lleno de gracia,
los discípulos tienen todo lo necesario para su camino a lo largo de la historia,
para hacer extensivo a todos el Reino de Dios. Luz y fuerza será para ellos el
don que Jesús hizo de sí mismo, inmolándose voluntariamente sobre la cruz. Y
este Pan de vida ¡llegó hasta nosotros! Ante esta realidad el estupor de la
Iglesia no cesa jamás. Una maravilla que alimenta siempre la contemplación, la
adoración, la memoria. Nos lo demuestra un texto muy bello de la Liturgia de
hoy, el Responsorio de la segunda lectura del Oficio de las Lecturas, que dice
así: ‘Reconozcan en este pan, a aquél que fue crucificado; en el cáliz, la
sangre brotada de su costado. Tomen y coman el cuerpo de Cristo, beban su
sangre: porque ahora son miembros de Cristo. Para no disgregarse, coman este
vínculo de comunión; para no despreciarse, beban el precio de su rescate’.
LA FESTIVIDAD DE CORPUS CHRISTI: ORIGEN HISTÓRICO
La fiesta solemne de
Corpus Christi comenzó a celebrarse el jueves después de la fiesta de la
Santísima Trinidad con toda la octava en la ciudad de Lieja en 1256, y desde
1265 por toda la Iglesia conforme a una bula promulgada por el Papa Urbano IV
del 8 de septiembre de 1264.
4 de junio de 2015
ORACIÓN ANTE JESÚS SACRAMENTADO EN PREPARACIÓN PARA LA FIESTA DE CORPUS CHRISTI
Te adoramos, Cristo, y
te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
1) Te adoro, oh Eterno
Padre, y te doy gracias por el infinito amor por el cual te plugo enviar a tu
Hijo a esta tierra para redimirme y hacerse mi alimento en el adorable
Sacramento del Altar. Ofrezco todos los actos de adoración y acción de gracias
que en el Cielo te elevan los Ángeles y Santos y en esta tierra las almas buenas.
Loor, amor y agradecimiento te doy sumados a los que te da tu propio hijo sacramentado;
y te ruego que hagas que todos lo conozcan, lo amen, lo alaben, le den gracias
y lo acojan debidamente en el Santísimo Sacramento.
Padrenuestro, Avemaría
y Gloria.
2 de junio de 2015
Mes del Sagrado Corazón
«Tengo sed extrema de
ser honrado en el Santísimo Sacramento»
(Jesús a Santa María
Margarita Alacoque)
Alma cristiana, un solo
fin me mueve a encomendarte estas horas de adoración: que puedas conocer mejor
el amor de Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. Muchos olvidan a su
divino Salvador en este Sacramento de su Amor; otros se acuerdan de Él pero sin
rendirle debido homenaje; otros procuran ofrecérselo, pero fracasan —acaso a
pesar suyo—, ineptos para pasar un cuarto de hora en su presencia pensando en
Él, hablándole, y escuchándolo. Por fin, quienes tienen esas habilidades, poca
idea se hacen de la vida de Jesús en el sagrario y de las virtudes que nos pone
a la vista. Para remedio de todos esos males están compuestas estas horas de
adoración.
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