1- Jesús, Te adoro,
porque Tú eres el vencedor sobre la muerte.
Te amo, Jesús, porque
dominaste al pecado con el amor.
Jesús, creo en Ti,
porque resucitaste.
2 - Bendito sea aquel
momento en que gloriosamente resucitaste en la aurora del tercer día, después
de tu muerte.
Sea glorificado aquel
momento en que el frío sepulcro quedó vacío, cuando la piedra sepulcral no tuvo
nada que proteger.
Bendito sea aquel
momento en que la aurora de la resurrección amaneció en este mundo. Haz que mi
corazón te cante, haz que se goce, haz que mi alma te llame. Haz que se sume al
coro de todos los santos y ángeles y de toda la creación porque Tú triunfaste y
Tú estás vivo.
- Glorifico tu
resurrección gloriosa, aleluya. (Esta invocación la repito interiormente)





