Mons. Stanisław Gadecki, presidente de la Conferencia
Episcopal Polaca, ha asegurado que la cuestión la comunión a los divorciados
vueltos a casar, que considera un ataque a la indisolubilidad del matrimonio,
no puede ser resuelta por razones teológicas.
En cuanto a la
propuesta que fue presentada durante el Sínodo, de admitir la Sagrada Comunión,
bajo ciertas condiciones, de las personas que están divorciados y que viven en
nuevas relaciones, Mons. Gadecki respondió que, según su opinión, se trataba de
un intento de «atacar el indisolubilidad del matrimonio», lo que podría
conducir a cambios en la comprensión del sacramento de la Penitencia y de la
Eucaristía.





