8 de noviembre de 2014

Más noticias sobre el próximo congreso eucarístico nacional de Argentina


Oración del XI Congreso Eucarístico Nacional
Tucumán, Argentina, 2016
Jesucristo, Señor de la historia te necesitamos. 
Tú eres el Pan de Vida para nuestro pueblo peregrino. 
Conscientes de tu presencia real en el Santísimo Sacramento
te alabamos y adoramos, te celebramos y proclamamos, 
te recibimos y compartimos.
En el Bicentenario de la independencia de nuestra Patria
agradecemos  tu presencia constante en nuestra historia, 
pedimos tu gracia para forjar el presente guiados por tu Evangelio. 

Ponemos en tus manos nuestro futuro con esperanza y compromiso. 

Con la alegría que nos da tu Palabra
salimos al encuentro de todos los argentinos,
sin excluir a nadie,
para gestar juntos una cultura del encuentro en la Patria, 
siendo auténticos discípulos misioneros.
Con nuestra Madre, la Virgen María,
y unidos a los santos que son nuestros modelos
nos ponemos en camino dejándonos conducir por la Providencia del Padre
y animados por el fuego del Espíritu Santo.
Amén.

7 de noviembre de 2014

Primeras manifestaciones del culto a la Eucaristía fuera de la Misa


La adoración de Cristo en la misma celebración de la Misa es vivida desde el principio. Pero la adoración de la Presencia real fuera de la Misa se va configurando como devoción propia a partir del siglo IX, con ocasión de las controversias eucarísticas. Por esos años, al simbolismo de un Ratramno, se opone con fuerza el realismo de un Pascasio Radberto, que acentúa la presencia real de Cristo en la Eucaristía, aunque no siempre en términos exactos.

6 de noviembre de 2014

Acerca de los congresos eucarísticos


Se conmemora el octogésimo aniversario del memorable XXXII Congreso Eucarístico Internacional en Buenos Aires celebrado en el año 1934, al que debemos volver, una y otra vez, para alimentar nuestro amor y respeto hacia el Santísimo Sacramento del Altar; y, especialmente en este tiempo, para preparar el Congreso Eucarístico del Bicentenario, a celebrarse en Tucumán, del 16 al 19 de junio de 2016.

Hace 80 años, con la visita del entonces Secretario de Estado, Cardenal Eugenio Pacelli -luego Papa Pío XI- , Buenos Aires se convirtió en “el Paraíso”, según la famosa expresión del Cardenal legado. Prueba de ello son las 107.000 Primeras Comuniones de niños; los 200.000 concurrentes en la Misa de Hombres, y el millón de personas en la Misa de Clausura.

5 de noviembre de 2014

El Padrenuestro y la santa Misa



El culmen de la Plegaria eucarística, en cuanto oración magna de la Iglesia, es el Padrenuestro, que al mismo tiempo inicia el rito de la comunión. Comienza reiterando el Santo del prefacio –«santificado sea tu Nombre»–, asimila la actitud filial de Cristo, la Víctima pascual ofrecida –«hágase tu voluntad»–, y continúa pidiendo para la Iglesia la santidad y la unidad –«venga a nosotros tu reino»–.

Pero también prepara a la comunión eucarística, pidiendo el pan necesario, material y espiritual –«danos hoy nuestro pan de cada día»–, implora el perdón y la superación del mal –«perdona nuestras ofensas, líbranos del mal»–, y procura la paz con los hermanos –«perdonamos a los que nos ofenden»–. No podemos, en efecto, unirnos al Señor en la Eucaristía, si estamos en pecado y si permanecemos separados de los hermanos (Mt 6,14-15; 6,9-13; 18,35).

El Padrenuestro, rezado en la Misa por el sacerdote y el pueblo juntamente, es desarrollado por el sacerdote en el embolismo que le sigue: «Líbranos de todos los males, Señor», en el que pide la paz de Cristo y la protección de todo pecado y perturbación, «mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo». Y esta vez es el pueblo el que consuma la oración con una gran doxología, que es eco de la liturgia celestial: «Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor» (Ap 1,6; 4,11; 5,13).

2 de noviembre de 2014

Un día al cielo iré y la contemplaré


En el día de la conmemoración de los fieles difuntos compartimos un canto que puede utilizarse como canto final de la Santa Misa:

1 de noviembre de 2014

Solemnidad de todos los santos y conmemoración de los fieles difuntos


¡Estamos llamados a la vida eterna!

La solemnidad de todos los santos y la conmemoración de los fieles difuntos son dos celebraciones litúrgicas que invitan a meditar sobre la vida eterna. En este sentido la eucaristía nos alimenta la esperanza de la vida eterna.

«¡Oh sagrado banquete (o sacrum convivium), en que Cristo es nuestra comida; se celebra el memorial de su pasión; el alma se llena de gracia, y se nos da la prenda de la gloria futura!». Como dice esta antigua oración de la Iglesia, la eucaristía es, en efecto, como dice esta antigua oración de la Iglesia, «la anticipación de la gloria celestial»(Catecismo 1402). La eucaristía es, pues, la reunión con Dios y la comunión con los santos: es el cielo en la tierra.