30 de marzo de 2014

Sacrosanctum Concilium: gratitud y memoria



MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO


Al venerado hermano Cardenal Antonio Cañizares Llovera Prefecto de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos

Han pasado cincuenta años de la promulgación de la constitución Sacrosanctum Concilium, primer documento promulgado por el concilio Vaticano II. Este importante aniversario suscita sentimientos de agradecimiento por la renovación profunda y generalizada de la vida litúrgica, que el magisterio conciliar hizo posible para la gloria de Dios y la edificación de la Iglesia, y al mismo tiempo impulsa a relanzar el compromiso para recibir y aplicar de manera cada vez más plena dicha enseñanza.

La constitución Sacrosanctum Concilium y el ulterior desarrollo del Magisterio nos han permitido comprender más la liturgia a la luz de la revelación divina como «el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo», en el que «el Cuerpo místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro» (Sacrosanctum Concilium, 7). Cristo se revela como el verdadero protagonista de toda celebración, y «asocia siempre consigo a su amadísima Esposa la Iglesia, que invoca a su Señor y por Él tributa culto al Padre eterno» (ib.). Esta acción, que tiene lugar por el poder del Espíritu Santo, posee una profunda fuerza creadora capaz de atraer a sí a todo hombre y, en cierto modo, a toda la creación.

29 de marzo de 2014

Cuaresma: predicación del Padre Cantalamessa



1. La reflexión sobre los sacramentos
Junto al tema de la Iglesia, otro tema en el que se nota un progreso en el paso de los Padres griegos a los latinos es el de los sacramentos. En los primeros había faltado una reflexión sobre los sacramentos en sí, es decir, sobre la idea de sacramento, aun habiendo tratado de manera excelente cada uno de los misterios: bautismo, unción, Eucaristía .
El iniciador de la teología sacramentaria —es decir, de lo que, a partir del siglo XII, será el De sacramentis— es nuevamente Agustín. San Ambrosio, con sus dos series de discursos «Sobre los sacramentos» y «Sobre los misterios», anticipa el nombre del tratado, pero no su contenido. También él, en efecto, se ocupa de cada uno de los sacramentos y no, todavía, de los principios comunes a todos los sacramentos: ministro, materia, forma, modo de producir la gracia…
¿Por qué, entonces, elegir a Ambrosio como maestro de fe de un tema sacramentario como es el de la Eucaristía sobre el cual queremos meditar hoy? El motivo es que Ambrosio, más que ningún otro, contribuyó a la afirmación de la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía y puso las bases de la futura doctrina de la transustanciación. En el De sacramentis escribe:

«Este pan es pan antes de las palabras sacramentales; cuando interviene la consagración, de pan pasa a ser carne de Cristo [...] ¿Con qué palabras se realiza la consagración y de quién son estas palabras? [...] Cuando se realiza el venerable sacramento, el sacerdote ya no usa sus palabras, sino que utiliza las palabras de Cristo. Es la palabra de Cristo la que realiza este sacramento» .
En el otro escrito, Sobre los misterios, el realismo eucarístico es todavía más explícito. Dice:
«La palabra de Cristo que pudo crear de la nada lo que no existía, ¿no puede transformar en algo diferente lo que existe? No es menos dar a las cosas una naturaleza del todo nueva que cambiar lo que tienen [...]. Este cuerpo que producimos (conficimus) sobre el altar es el cuerpo nacido de la Virgen. [...] Es, ciertamente, la verdadera carne de Cristo que fue crucificada, que fue sepultada; es, pues, verdaderamente el sacramento de su carne [...]. El mismo Señor Jesús proclama: “Esto es mi cuerpo”. Antes de la bendición de las palabras celestes se usa el nombre de otro objeto, después de la consagración se entiende cuerpo» .

28 de marzo de 2014

¿Damos gracias a Dios tras recibir la comunión?



La prisa, el stress, el utilitarismo, el llamado “aprovechamiento del tiempo”……….. han entrado en nuestra vida cristiana con la misma fuerza con que abaten los distintos ámbitos de la vida humana, social, cultural…etc. Y un signo de esta “decadencia de lo esencial” es nuestra actitud más corriente a la hora de recibir la Eucaristía en la Santa Misa. Fijémonos bien en NOSOTROS mismos y también, con prudencia, observemos a muchos otros, pues estas cosas suelen suceder tras comulgar:

- Tras recibir la comunión, volvemos al asiento y tras unos breves momentos nuestro pensamiento discurre por todo tipo de caminos alejados de la Presencia Real de Cristo en nuestra persona. Distracciones, miradas al móvil, charlas en voz baja con la persona de al lado, revisión de la cartera o bolso………..todo menos rezar.

- Si aún así rezamos, muchas veces prima la oración de PETICIÓN por encima de la acción de gracias. Son momentos prioritarios para dar gracias a Dios por todos los dones recibidos: por la misma Eucaristía, por el Perdón en la Confesión, por la Vida, por la Redención, por el Bautismo, por la Divina Providencia…..

- No somos conscientes de que cada persona, tras comulgar, es como un “sagrario viviente”: durante unos minutos (sobre diez) y mientras la Sagrada Forma no se haya descompuesto en nuestro metabolismo, CRISTO está presente en nuestro interior. Y sin embargo nos aprieta la PRISA para que el sacerdote despida a la comunidad cuanto antes.

27 de marzo de 2014

Curso sobre adoración eucarística



TEMA: ADORACIÓN EUCARÍSTICA PARA LA VIDA DEL MUNDO

DESCRIPCIÓN: Encuentro de formación y evangelización

OBJETIVO: Buscar profundizar en el Misterio Eucarístico, iluminados por el magisterio de la Iglesia.

Para participar en estos encuentros online, basta con hacer click en el enlace personalizado que recibirá por correo electrónico una vez se haya registrado.

Bastara con presionar ese enlace unos 10 minutos antes del inicio de cada sesión los últimos miércoles de mes.

Fechas de cada uno de los últimos miércoles de cada mes durante 2014:

26 de marzo de 2014

El cardenal Müller recuerda las enseñanzas del Magisterio sobre la comunión a los divorciados

S.E.R. Gerhard L. Müller, cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha concedido una entrevista a los responsables de la edición en alemán de Radio Vaticano, en la que aclara cuál es su papel en relación al debate sobre la posible admisión a la comunión de los divorciados vueltos a casar. El purpurado ha asegurado que no se dedica a dar opiniones personales sino a manifestar cuál es el magisterio de la Iglesia sobre dicha cuestión. Y advierte que «no podemos callar y acomodarnos y coquetear con la opinión pública».

25 de marzo de 2014

La solemnidad de la Anunciación y el don de la vida



En la solemnidad de la Anunciación, donde rezamos especialmente para que se cuide el don de la vida, recordamos las palabras del beato Juan Pablo II, palabras que debemos vincular con el don de su misma Vida divina que nos dona en la Eucaristía. En este sacramento contemplamos el misterio del Verbo hecho carne que entrega su Vida y manifiesta la dignidad de nuestra vida humana.

24 de marzo de 2014

Cuaresma: tiempo para confesarse y adorar el santísimo


Una de las tareas de la Nueva Evangelización es ayudar a recuperar la importancia del sacramento de la Penitencia. Por esto queremos que se valore al máximo la Cuaresma como un tiempo particularmente propicio para vivir la evangelización a la luz de este sacramento. De aquí nace la propuesta “24 horas para el Señor“.

Se busca que a partir de las 5:00 p.m. del próximo viernes 28 de marzo, y por veinticuatro horas, al menos una iglesia en cada diócesis pueda permanecer abierta, en modo de permitir a quienes lo deseen la confesión sacramental y un momento de adoración eucarística. Siendo que esta iniciativa debe ser preparada pastoralmente dentro de poco estará disponible en un sitio web de este Pontificio Consejo (www.novaevangelizatio.va), actualmente en construcción, un subsidio pastoral que podrá ser útil a las distintas parroquias y comunidades en la animación de esta jornada.