El Papa Francisco, en su alocución al clero de Roma en la Sala Pablo VI del Vaticano, el jueves 6 de marzo, se refirió al sacramento de la confesión y citó una antigua oración del Misal, que continúa en el actual Misal Romano, en la “Misa para diversas circunstancias” (III, número 38.b) "por el perdón de los pecados"
Con bellísimas palabras, la Liturgia romana refiere a las lágrimas del arrepentido, asemejándolas al agua viva que brotó de la roca.
En el desierto cuaresmal es bueno recordar espiritualmente ese manantial de agua viva redentora.






