14 de abril de 2013

Ángeles y Eucaristía



Oración a los ángeles que custodian nuestros Sagrarios.

En la actualidad hay en el mundo muchos templos católicos expuestos al vandalismo de quienes ignoran por completo “el silencioso y maravilloso misterio de los innumerables tabernáculos que forman constelaciones de luz, visibles solo a los ángeles, a los santos y a los creyentes, cubriendo la faz de la tierra”. (PabloVI, Homilía en el Congreso Eucarístico Nacional de Pisa, Italia, 1-VI-1965). 

12 de abril de 2013

Carta de San Francisco de Asís

SOBRE LA VENERACIÓN DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
A todos los custodios de los hermanos menores a quienes lleguen estas letras, el hermano Francisco, vuestro siervo y pequeñuelo en el Señor Dios, os desea salud con los nuevos signos del cielo y de la tierra, que son grandes y muy excelentes ante Dios, pero que son estimados en muy poco por muchos religiosos y por otros hombres.
Os ruego, más que si se tratara de mí mismo, que, cuando os parezca bien y veáis que conviene, supliquéis humildemente a los clérigos que veneren sobre todas las cosas el santísimo cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo y sus santos nombres y sus palabras escritas que consagran el cuerpo. Los cálices, los corporales, los ornamentos del altar y todo lo que concierne al sacrificio, deben tenerlos preciosos. Y si el santísimo cuerpo del Señor estuviera colocado en algún lugar paupérrimamente, que ellos lo pongan y lo cierren en un lugar precioso según el mandato de la Iglesia, que lo lleven con gran veneración y que lo administren a los otros con discernimiento.

11 de abril de 2013

III Domingo de Pascua: Pedro, ¿me amas más que estos?



"Pedro, ¿me amas más que estos?". El Pedro de antes hubiera respondido súbito, impetuoso, arrogante: "Sí, más que estos y más que el mundo entero te amo..." El Pedro de ahora, en lugar de arrogancias, pone lágrimas; en lugar de comparaciones y preferencias molestas, pone silencio, y en lugar de una rotunda afirmación, pone la humilde confesión de lo que guarda su corazón para Jesús: "Tú, que lo sabes todo, sabes que te amo..." Como si dijera: "Yo no sé nada. Tú, que lo sabes todo, conocerás si esto que tengo y siento en mi corazón es amarte más que todos..."

¡Cuántas veces, Señor del Sagrario, en el mismo momento de mis infidelidades y de mis pecados, mi conciencia intranquila recuerda a mi alma avergonzada la mirada triste, severa y dulce del ofendido Jesús!...

Sin que yo vea tus ojos en tu Hostia callada, sé que se vuelven a mí y me miran ...

10 de abril de 2013

El Papa Francisco vuelve a hablar de la Eucaristía


Sin embargo, esta relación filial con Dios no es como un tesoro que conservamos en un rincón de nuestra vida, sino que tiene que crecer, hay que alimentar todos los días con la escucha de la Palabra de Dios, la oración, con la participación en los sacramentos, sobre todo la Penitencia y la Eucaristía y la caridad.    ¡Podemos vivir como hijos! ¡Podemos vivir como hijos!   Y esta es nuestra dignidad.   ¡Comportarnos como verdaderos hijos!

          

9 de abril de 2013

Antes de participar en el Banquete de la Eucaristia

Antes de participar en el Banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado:

8 de abril de 2013

María Santísima y la Eucaristía



Entre todos los santos sobresale la Santísima Virgen María, modelo de santidad y de espiritualidad eucarística. Según la viva tradición eclesial, su nombre es recordado con veneración en todos los cánones de la Santa Misa y con particular énfasis en las Iglesias orientales católicas. En varias respuestas ha sido sugerido que se especifique mejor la posición de la Beata Virgen María dentro de la liturgia eucarística.
María está tan unida al misterio eucarístico que ha merecido ser justamente denominada «Mujer eucarística» en la Encíclica Ecclesia de Eucharistia. En la existencia de María de Nazaret se manifiesta en modo sublime no solo la exclusiva relación entre la Madre y el Hijo de Dios, el cual ha tomado Cuerpo y Sangre de su cuerpo y de su sangre, sino también la íntima relación que vincula la Iglesia a la Eucaristía, puesto que la Santísima Virgen es modelo y figura de la Iglesia, cuya vida y misión tienen la fuente y la cumbre en el Cuerpo y Sangre del Señor Jesucristo.