La
Comisión Diocesana para el Catecismo de Hong Kong incorporó, como una de sus
estrategias para el Año de la Fe, la promoción de la adoración eucarística por parte de
los niños que son formados en las catequesis de las parroquias. Con este motivo organizó recientemente un encuentro con los 60 maestros de
las escuelas dominicales de 23 parroquias y profesores de religión de la
Diócesis.
"Tanto el Papa Benedicto XVI como Juan Pablo II han
llamado la atención sobre la importancia de la adoración de los fieles para
crecer en el amor de Jesús", explicó a la Agencia Fides el Padre
Antoine Thomas, quien dirigió el seminario.
Transcribimos una artículo de Isabel Orellana Vilches publicado en Zenit en el que nos muestra el amor a la Euacaristía de este hombre de Dios:
La ternura y la piedad por el Santísimo Sacramento formaron en la vida de este beato un tándem inigualable. Estremecido por la insensibilidad de los fieles ante el Sagrario, su cometido estuvo guiado por único afán: restituir en el corazón de todos el amor a la Eucaristía que había quedado defenestrado.
Nació en Sevilla (España), el 25 de febrero de 1877, en una familia humilde y cristiana. Era el cuarto de cinco hermanos. Al ser alumno del colegio catedralicio de San Miguel, formó parte de los «seises» de la catedral hispalense –el grupo de niños de coro que danzan y cantan en el templo en las solemnidades del Corpus Christi y de la Inmaculada–, de los cuales era semillero el centro académico. Este hecho signó su vida para siempre con el amor a la Eucaristía y a la Virgen María encaminando sus pasos hacia el sacerdocio. Recibió este sacramento en 1901 de manos del cardenal –hoy beato– Marcelo Spínola.
El 2 de diciembre de 1902 en el transcurso de una misión efectuada en la localidad sevillana de Palomares del Río, ante las dificultades que ofrecía la misión, sucedió lo siguiente: «Fuime derecho al Sagrario... y ¡qué Sagrario, Dios mío! ¡Qué esfuerzos tuvieron que hacer allí mi fe y mi valor para no salir corriendo para mi casa! Pero no huí. Allí de rodillas... mi fe veía a un Jesús tan callado, tan paciente, tan bueno, que me miraba... que me decía mucho y me pedía más, una mirada en la que se reflejaba todo lo triste del Evangelio... La mirada de Jesucristo en esos Sagrarios es una mirada que se clava en el alma y no se olvida nunca. Vino a ser para mí como punto de partida para ver, entender y sentir todo mi ministerio sacerdotal».
Vista del magnífico frontal del Altar en la Basílica vaticana de San Pedro, el pasado 1° de enero de 2013, solemnidad de Santa María, Madre de Dios
De la Encíclica MEDIATOR DEI, sobre la Sagrada Liturgia, del Papa Pío XII:
Todo el conjunto del culto que la Iglesia tributa a Dios debe ser interno y externo. Es externo, porque lo pide la naturaleza del hombre, compuesto de alma y de cuerpo; porque Dios ha dispuesto que, «conociéndole por medio de las cosas visibles, seamos llevados al amor de las cosas invisibles», porque todo lo que sale del alma se expresa naturalmente por los sentidos; además, porque el culto divino pertenece no sólo al individuo, sino también a la colectividad humana, y, por consiguiente, es necesario que sea social, lo cual es imposible, en el ámbito religioso, sin vínculos y manifestaciones exteriores; y, finalmente, porque es un medio que pone particularmente en evidencia la unidad del Cuerpo místico, acrecienta sus santos entusiasmos, consolida sus fuerzas e intensifica su acción; «aunque, en efecto, las ceremonias no contengan en sí ninguna perfección y santidad, sin embargo, son actos externos de religión que, como signos, estimulan el alma a la veneración de las cosas sagradas, elevan la mente a las realidades sobrenaturales, nutren la piedad, fomentan la caridad, acrecientan la fe, robustecen la devoción, instruyen a los sencillos, adornan el culto de Dios, conservan la religión y distinguen a los verdaderos cristianos de los falsos y de los heterodoxos».
Como ellos, nos postramos ante el Misterio de la fe, la Sagrada Eucaristía.
“Ante el niño regio de Belén, los Magos adoptan la proskýnesis, es decir, se postran ante él. Éste es el homenaje que se rinde a un Dios-Rey.
De aquí se explican los dones que a continuación ofrecen los Magos. No son dones prácticos, que en aquel momento tal vez hubieran sido útiles para la Sagrada Familia.
Los dones expresan lo mismo que la proskýnesis: son un reconocimiento de la dignidad regia de Aquel a quien se ofrecen: oro, incienso y mirra.
La tradición de la Iglesia ha visto representados en estos tres dones —con algunas variantes— tres aspectos del misterio de Cristo:
* el oro haría referencia a la realeza de Jesús,
* el incienso al Hijo de Dios
* y la mirra al misterio de su Pasión”
(del reciente libro “Jesús de Nazaret, la infancia de Jesús” de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI)
El cardenal Prefecto del Culto Divino presenta la reorganización del dicasterio y el nuevo departamento para la música y el arte: «Las Iglesias no son simplemente lugares de reunión, sino lugares del encuentro con el misterio de Dios»
- La Congregación ha tenido una reorganización y hay un nuevo ente dedicado a la arquitectura y a la música sacra. ¿Puede explicar por qué y cuáles son las funciones de este nuevo departamento?
En efecto, en la Congregación para el Culto Divino, a partir del primero de diciembre, se ha constituido un nuevo “ufficio”, esto es, un nuevo departamento dedicado al arte y a la música sagrada al servicio de la Liturgia, con el que se pretende impulsar cuanto se dice a este respecto en los capítulos 6 y 7 de la Constitución “Sacrosantum Concilium”, del Concilio Vaticano II. Es algo que era muy necesario para poder responder de la mejor manera posible y adecuada a las exigencias que, en este doble campo, tiene la liturgia. No cualquier expresión musical ni artística responden a la naturaleza de la liturgia, que tiene sus propias leyes que hay que salvaguardar. Si hoy debemos profundizar en la renovación litúrgica querida por el Vaticano II y potenciar la belleza que en sí misma es y ha de tener la liturgia, un aspecto fundamental para ello es la música y el arte. Que la Congregación para el Culto fomente el arte y la música para la liturgia, ofrezca criterios y orientaciones para este fin en conformidad con las enseñanzas abundantes y con la riquísima tradición de la Iglesia, favorezca relaciones con músicos, arquitectos, pintores, orfebres, etc. Es muy importante; y esto requiere una atención específica y concreta. Por eso y para eso se ha creado este “ufficio” o departamento.
Penetremos en su intimidad, sus sacrificios y sus virtudes en el Santísimo Sacramento, abismémonos en su Amor…
Pidamos que suscite en su Iglesia sacerdotes santos, de esos sacerdotes apóstoles y salvadores que dan carácter a su siglo, que conquistan para Dios almas…
Jesús dulcísimo, Redentor del género humano, míranos postrados humildemente ante tu altar.
Tuyos somos y tuyos queremos ser; y para unirnos más íntimamente a ti hoy nuestro corazón se consagra espontáneamente a tu Sacratísimo Corazón Eucarístico.
Ella es la “Mujer eucarística” que concibió en su seno al Autor de la Vida.
LA THEOTOKOS EN UN PAPIRO EGIPCIO…
Una oración a la Madre de Dios que los cristianos rezan desde hace más de 1760 años
Edgar Lobel, experto en papirología de la Universidad de Oxford, dedicó su vida al estudio de los papiros encontrados en Egipto. Como es conocido, el clima extremadamente seco de la mayor parte de Egipto ha hecho que se conserven multitud de fragmentos de papiros antiquísimos, con textos de hace milenios, en griego y en copto. Muchos de estos textos se habían perdido. En otros casos, los papiros sirven para confirmar la antigüedad de textos que sí que se habían conservado a través de sucesivas copias o traducciones.
Uno de estos papiros, descubierto en las proximidades de la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco, contenía una oración a la Virgen. Y no cualquier oración, sino una plegaria que continuamos rezando hoy en día, la oración SUB TUUM PRAESIDIUM