31 de diciembre de 2012

Solemnidad de Santa María, Madre de Dios: guión para la santa Misa



Antes que entre el celebrante:

En este primer día del año del Señor 2013, celebramos la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en profundo agradecimiento al Señor por su Madre que nos ha dejado, como intercesora de todas nuestras necesidades.
El concilio de Éfeso definió dogmaticamente la maternidad divina de María santísima, al corregir las enseñanzas de Nestorio que consideraba a la Virgen la Madre de Jesús pero no de Dios; ya que Nestorio separaba la naturaleza humana de la divina en Jesús.
Nuestra Fe nos asegura que El Hijo de Dios se hizo hombre, y es una Persona divina la que se encarnó en el seno purísimo de la santísima Virgen María. Por eso la Iglesia la reconoce como Madre del Verbo hecho carne, y de esta manera como Madre de Dios.
Nos congregamos para celebrar la eucaristía e invocar la intercesión de Nuestra Señora de manera especial en este día en que la Iglesia celebra la jornada mundial de oración por la Paz.

30 de diciembre de 2012

Oración de la Madre Teresa por la familia: "que sea intensamente eucarística"



Padre Celestial, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine amor, la paz y la alegría.

Que sea profundamente contemplativa, intensamente eucarística y vibrante con alegría. Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia en los momentos de gozo y de dolor. Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia.

Haz que el corazón de Jesús Eucaristía haga nuestros corazones mansos y humildes como el suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa.

29 de diciembre de 2012

La Navidad y la adoración eucarística



Del Beato Juan Pablo II

« Si en el Niño que María estrecha entre sus brazos, los Reyes Magos reconocen y adoran al esperado de las gentes anunciado por los profetas, nosotros podemos adorarlo hoy en la Eucaristía, y reconocerlo como nuestro Creador, único Señor y Salvador. »

28 de diciembre de 2012

Adoremos a Cristo que por nosotros nació en la plenitud de los tiempos



En el arte, también hay alegorías personales del misterio de la fe

“El burro que lleva a Dios” es una obra de William Kurelek (1927-1977), un artista canadiense que se convirtió al catolicismo. Su estilo es naif y también expresionista, y con sus pinturas muestra su fe.

La ilustración con la figura del borrico portando un tabernáculo con el Sacramento se publicó a fines de los años '60 como una tarjeta de felicitación navideña con la siguiente cita de la sierva de Dios Catherine Doherty:

"En mi pensamiento, el burro que lleva a la Virgen de Belén tomó otra forma: Era un animal mudo que portaba a la Palabra y al llevar a la Virgen -que porta en su seno virginal a Dios- también el animal se hizo “anuncio de Dios”. Sus campanillas fueron las primeras campanas de la iglesia, y María fue la primera iglesia, el primer tabernáculo de Cristo."

27 de diciembre de 2012

Fiesta de san Juan Apóstol y Evangelista



Fiesta de San Juan Apóstol


Querido padre Tomás:

En un día frío de invierno en Nueva Inglaterra, dos amigos míos, Bruce y Maureen Smith, me llevaban en su auto al aeropuerto. Mirábamos continuamente por la ventana preguntándonos si el avión podría despegar. Era un día oscuro, gris, nublado y tan frío que hasta granizaba.

El avión finalmente despegó y en pocos segundos se elevó sobre las nubes. La escena era paralizante. Tan lejos como los ojos podían ver, había filas y filas de nubes blancas onduladas matizadas con resplandores de un sol dorado.

Esto, pensé es lo que cada hora santa debería ser. "Yo soy la Luz del Mundo" (Jn 8,12). Jesús es la Luz. El Santísimo Sacramento es Jesús. El Santísimo Sacramento es la Luz del mundo. Los pensamientos negativos y depresivos no vienen de Él sino de Su adversario.

Cada momento que se pasa en Su Presencia debería influenciar y cambiar nuestra mente de lo negativo a lo positivo. El amor es positivo. "Dios es amor" (1 jn 4,8). Jesús es Dios, por lo tanto, el Santísimo Sacramento es Amor. El poder de este amor está por encima de todo. Así como el avión, el pensamiento nos lleva de lo oscuro, frío y nublado a la cálida, despejada luz del amor positivo.

Con cuanta frecuencia oímos decir a la gente que esta o aquella persona es "insegura". Todos somos inseguros. Encontramos nuestra seguridad en la profundidad de su Amor Eucarístico.

Esta es la lección de la fiesta de hoy. San Juan se vio a si mismo como "el que Jesús amaba" y se recostó en Su Corazón. En la primera Eucaristía, Juan "se recostó sobre el pecho de Jesús" (Jn 13,23).

Así es como conseguimos nuestra seguridad, recostándonos sobre el Corazón de Cristo. Cuando nos recostamos en nosotros mismos, nos vemos en la oscuridad de nuestra naturaleza humana caída y por consiguiente somos inseguros.

26 de diciembre de 2012

Hora santa para el tiempo de Navidad



Canto al Santísimo Sacramento y Exposición

Proclamación del santo Evangelio según San Lucas

En esa región acampaban unos pastores que vigilaban por turnos sus rebaños durante la noche. De pronto se les pareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con una luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo; “No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo; hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre.” Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo “¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por Él!” después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: “Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sido sucedido y que el Señor nos ha anunciado.” Fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que había oído decir sobre este niños y todos los que lo escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.”

Silencio

Meditación

Dios es “experto en humildad”, desde el mismísimo seno de la Trinidad las Tres Personas se anonadan unas a otras en un Eterno darse, entregarse, vaciarse, abajarse para volcarse por entero Unas en Otras, es una Fiesta de la Humildad. Un Dios, Tres veces Humilde, Tres veces Santo.

El Verbo traduce en Carne las costumbres divinas, “Aprendan de mi que soy paciente y humilde” (Mt 11, 29) y muestra en su encarnación este anonadamiento, vertiginosamente descendente, “no hace alarde de su categoría de Dios” (Flp 2, 6). Desciende del cielo como un rayo a la humildad del pesebre, vive extranjero en Egipto, 30 años escondido en el anonimato de Nazaret, desciende con los penitentes a las aguas del Jordán, se sumerge en las honduras de la Pasión y muerte, y hasta desciende a los infiernos. Donde abundó la soberbia abundó la humildad.

En nuestros sagrarios, callado oculto está el Rey del Cielo en forma de pan, se anonadó a sí mismo hasta el pan, y pan ácimo, “sin gracia ni hermosura” El Señor hace del silencio el secreto de su Reinado y avanza mudo hacia el matadero, y en este silencio resuenan las palabras de la consagración “tomad y comed” Él nos dice: “Nada detendrá mi carrera hacia el último lugar, cuando en vuestras palmas sostengas al Dios Omnipotente anonadado en el humilde pan ácimo.” Por esto dice San Francisco: “¡Tiemble el hombre todo entero, estremézcase el mundo todo y exulte el Cielo, cuando Cristo, el Hijo de Dios Vivo, se encuentra sobre el altar en manos del sacerdote. ¡Oh grandeza admirable y condescendencia asombrosa! ¡Oh sublime humildad y humilde sublimidad: que el Señor del Universo mudo, Dios e Hijo de Dios, se humilla hasta el punto de esconderse, para nuestra salvación, bajo una pequeña forma de pan! ¡Miren hermanos, la humildad de Dios y derramen sus corazones ante Él.”

25 de diciembre de 2012

La Navidad y la Santa Misa



De San Pedro Julián Eymard

“El Sacrificio comenzado en Belén se consuma, sobre el altar, en la Santa Misa. Que conmovedora es la Misa de Nochebuena en todo el mundo cristiano.