"Al asistir a Misa, renueva tu fe y medita cual es la víctima que se sacrifica por ti ante la Justicia divina, para aplacarla y hacerla propicia. No te alejes del altar sin unas lágrimas de dolor y de amor por Jesús, crucificado por tu eterna salvación."
"Cada Misa escuchada con devoción, produce en nuestra alma efectos maravillosos, abundantes gracias materiales y espirituales que no alcanzamos a comprender. A tal fin, no malgastes tu dinero, sacrifícalo y ven a escuchar Misa. El mundo puede existir sin el sol, pero no puede existir sin la Misa."
"En estos tiempos tristemente faltos de fe, de impiedad triunfante, donde todos los que nos rodean tienen siempre el odio en el corazón, y la blasfemia en los labios, el mejor medio de mantenerse libre del mal es fortificarse con el alimento eucarístico. Y esto no es fácil para el que vive meses y meses sin saciarse con el Cordero de Dios."






