24 de agosto de 2012

La adoración eucarística según el Papa Pio XII



De la Encíclica “Mediator Dei” del Papa Pío XII (20-11-1947)

161. El manjar eucarístico contiene, como todos saben, «verdadera, real y sustancialmente el cuerpo y la sangre, junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo»[122]. No es, pues, de admirar que la Iglesia, ya desde sus principios, haya adorado el cuerpo de Cristo bajo la especie del pan, como se ve por los mismos ritos del augusto sacrificio, en los cuales se manda a los ministros sagrados que, de rodillas, o con reverencias profundas, adoren al Santísimo Sacramento.

162. Los sagrados Concilios enseñan que, por tradición, la Iglesia, desde sus comienzos, venera «con una sola adoración al Verbo de Dios encarnado y a su propia carne»[123]; y San Agustín afirma: «Nadie coma aquella carne sin antes adorarla», añadiendo que no sólo no pecamos adorándola, sino que pecamos no adorándola[124].

163. De estos principios doctrinales nació el culto eucarístico de adoración, el cual poco a poco fue creciendo como cosa distinta del Sacrificio. La conservación de las sagradas especies para los enfermos y para cuantos estuviesen en peligro de muerte trajo consigo la laudable costumbre de adorar este celestial alimento reservado en los templos.

164. Este culto de adoración se apoya en una razón seria y sólida, ya que la Eucaristía es a la vez sacrificio y sacramento, y se distingue de los demás en que no sólo engendra la gracia, sino que encierra de un modo estable al mismo Autor de ella. Cuando, pues, la Iglesia nos manda adorar a Cristo escondido bajo los velos eucarísticos y pedirle los dones espirituales y temporales que en todo tiempo necesitamos, manifiesta la viva fe con que cree que su divino Esposo está bajo dichos velos, le expresa su gratitud y goza de su íntima familiaridad.

22 de agosto de 2012

Preparándonos al año de la Fe: del "Pequeño catecismo eucarístico" II



LA PROMESA DE LA EUCARISTÍA

24. ¿Cuándo se comienza a hablar de la Eucaristía en el Evangelio? Se habla de la promesa de la Eucaristía en el capítulo 6 del Evangelio de San Juan. Es importante notar que esta promesa está anunciada por medio de dos milagros que se relatan ahí, y que demuestran el poder de Jesús sobre la naturaleza. Dichos milagros son «la multiplicación de los panes» y «Jesús camina sobre las aguas» del lago Tiberiades. De esta manera prepara Jesús a sus discípulos para aceptar el gran misterio de la Eucaristía. Quien puede multiplicar el pan y caminar sobre el agua, tendrá también el poder de transformar el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre.

25. ¿De qué manera promete Jesús la Eucaristía? Hace la promesa diciendo: «El pan que os daré es mi carne para la vida del mundo. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna, porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida» (Jn 6, 51-55).

21 de agosto de 2012

San Pio X y la Eucaristía



Restauración
Querido padre Tomás:

Muchas gracias por celebrar la Santa Misa para las hermanas en Las Piñas. Quiero contarte algo que sucedió hace cinco años en esa capillita.

Una tarde que visité la capilla se encontraba allí una santa mujer de nombre Hilda Walstrum, orando de rodillas, sollozando silenciosamente. Al preguntarle si le pasaba algo malo, me respondió que sus lágrimas eran lágrimas de gozo.

Había asistido a la Misa y durante la elevación vio que la Sagrada Hostia se transformaba en un apasionado corazón con la luz del amor destellando rayos luminosos. Uno de estos rayos llegó a su corazón. Me comentó que en ese solo instante ella había experimentado más amor del que jamás alguien podría experimentar aun si viviese mil años.

Lo mismo le sucedió a la hermana Inés de Akita en Japón. Ella fue a la capilla de su convento a orar y vio que una luz deslumbrante salía del Santísimo Sacramento. Llena de amor divino cayó al suelo. Por horas nadie podía moverla. Veinte años después, el solo recuerdo de esta experiencia pondría a la hermana Inés en éxtasis.

20 de agosto de 2012

Preparándonos al año de la Fe: del " Pequeño catecismo eucarístico"



Las Verdades de Fe

1. ¿Por qué debemos creer en la Eucaristía? Porque la Eucaristía es una verdad de fe.

2. ¿Qué significa ‘verdad de fe’? Significa que se trata de una verdad que Dios nos ha comunicado, hablándonos como a amigos a quienes quiere revelar sus secretos.

3. ¿Estamos seguros que las verdades de fe son verdades auténticas? Estamos segurísimos, porque Dios, quien nos las ha revelado, no puede engañarse ni engañarnos. No puede engañarse, porque Él es infinitamente inteligente y sabio, y no puede engañarnos, porque es infinitamente bueno, y por lo tanto no quiere hacernos mal.

4. ¿A quién ha revelado Jesucristo estas verdades? Jesús, sobre todo, ha revelado estas verdades a los Apóstoles, y les ha dado el encargo de enseñarlas después a todos los hombres de todos los tiempos.

19 de agosto de 2012

Domingo 20º durante el año (ciclo B): comentario a la liturgia de la Palabra de la Misa


“Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre; y el pan que yo les voy a dar, es mi carne por la vida del mundo». Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad les digo: si no comen la carne del Hijo del hombre, y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.»” (Juan 6, 51-59).

Las palabras de Jesús sobre el Pan de Vida eterna resultan inaceptables para la mayoría de sus oyentes. Por eso lo abandonan, menos los Doce. Y Jesús los interpela también a ellos, poniéndolos con firmeza ante la alternativa de creerle o de irse.

Mientras Jesús hace curaciones, multiplica y reparte alimentos, todos lo admiran y quieren estar a su lado. Pero aceptar la oferta del Pan espiritual de Vida eterna, que vale infinitamente más, compromete sus seguridades, sus costumbres y su misma religión de ritos externos, sin compromiso de vida.

¿Han cambiado las cosas? ¡Cuántas veces se comulga la hostia!, pero no se comulga con Cristo Resucitado presente en la hostia, en su Palabra, en el prójimo, en la vida cotidiana, en el hogar, en el sufrimiento, en las alegrías, en el trabajo, e incluso en la oración.

18 de agosto de 2012

Frases de San Alberto Hurtado sobre Jesús Eucaristía


"Toda la esencia del catolicismo la tendríamos en la Eucaristía. Esos dos grandes mandamientos de amor al Padre y al prójimo, estarían realizados mediante la Eucaristía y nos animaríamos cada día, en la Misa bien oída, a renovarnos en ese espíritu de entrega."

"La sola presencia en el sacrificio eucarístico aumenta en nosotros estas disposiciones, la comunión las intensifica aún más; pero si asistiéramos a la Misa y recibiéramos la Comunión ensanchando todo lo posible la capacidad de nuestro espíritu, ¡cómo nos santificaríamos sobre medida!"

"El acto central de nuestro día debiera ser nuestra Misa: la comunión en medio de la Misa (cuando se pueda), un acto imprescindible de cada cristiano ferviente."