31 de julio de 2012

San Ignacio de Loyola y la Eucaristía



Leyendo su diario espiritual se ve que Ignacio durante la Misa se dejaba trasformar por el cuerpo y la sangre de su Señor para después eucarísticamente tomar decisiones y elegir lo que se presentaba. Ignacio sabía que comunicándose la Eucaristía no se convierte en nuestro cuerpo y nuestra sangre, al contrario, nosotros somos trasformados en Eucaristía.

Convirtiéndose lentamente y amorosamente, gracias a sus misas celebradas todos los días, Ignacio dejaba contraseñar todas las elecciones que tenía que hacer, grandes y pequeñas, de este “santísimo sacrificio de la Eucaristía, como máxima señal de su amor".

 Padre Peter-Hans Kolvenbach

29 de julio de 2012

Domingo 17º durante el año (ciclo b): comentario a la liturgia de la Palabra



Con este domingo la liturgia interrumpe la lectura del evangelio de Marcos, que venimos meditando durante los domingos de este año. Y comenzamos durante cuatro domingos consecutivos a leer el capítulo 6 del evangelio según san Juan, que contiene el relato de la multiplicación de los panes y el discurso sobre la eucaristía, que Jesús dice en la sinagoga de Cafarnaún. Todo esto tiene un motivo práctico: y es que el evangelio de Marcos, por ser el más breve de todos, no alcanza a cubrir los domingos de todo el año litúrgico, y debido a ello es integrado este capítulo 6 de san Juan, que nos ayudará, a lo largo de estos domingos, a meditar sobre Cristo Eucaristía.

El domingo pasado veíamos como Jesús se compadecía de la multitud porque eran como ovejas sin pastor. Habían ido a verlo y a escucharlo, entonces Jesús se puso a enseñarles durante largo rato. Tan largo fue el rato, que se hizo tarde, y ahí ocurre este acontecimiento de la multiplicación de los panes, que parece que no dice nada acerca de la Eucaristía, pero sin embargo constituye la base para entender todo el resto del discurso que después va a decir Jesús. Ya que, bien sabemos que, mientras los otros evangelistas vinculan la Eucaristía con la última cena de Jesús; el evangelista Juan la vincula con este hecho de la multiplicación de los panes.

28 de julio de 2012

San Pedro Poveda Castroverde



San Pedro Poveda, Presbítero mártir, fundador de la Institución Teresiana. Nació en Linares el 3 de diciembre de 1874. Murió en Madrid el 28 de julio de 1936. Fué beatificado el 10 de octubre de 1993 y canonizado el 4 de mayo de 2003.

Un santo cercano a nuestro tiempo, profundamente inmerso en el amor a Jesús Euacristía.

Asido al amor de Jesús hasta su úlima afirmación cuando fue detenido en su domicilio madrileño: "Soy sacerdote de Cristo". Poveda vive intensamente en la Eucaristía diaria la donación del Señor y su misterio de resurrección y vida, y se hace con él pan partido y sangre derramada para la vida del mundo. Había pedido la gracia de celebrar el sacramento todos los días de su vida, y la muerte lo sorprende cuando acababa de dar gracias por su última Eucaristía. Los testimonios de los que lo conocieron son unánimes respecto a su aprecio y estima de este Misterio que se hacía presente en la celebración diaria.

Ana María López dice al respecto: " La Eucaristía era el centro de su vida. La celebraba con temor y reverencia, evocando la Última Cena y el Calvario. Le impresionaba tan profundamente que sus sentimientos de indignidad personal eran muchas vecese visibles."

27 de julio de 2012

Domingos 17º a 21º durante el año (ciclo b): Meditando sobre Juan 6



El sacrificio de la Misa y el sacrificio de la Cruz son un mismo Sacrificio. En la Misa es ofrecido a Dios Padre el mismo Jesús que se ofreció en la Cruz. Pero se ofrece de un modo distinto, ya que en la Cruz hubo derramamiento de sangre, y en el altar se sacrifica sin derramamiento de sangre y se anonada místicamente por el ministerio del sacerdote.

De esta forma, el Sacrificio de la Misa es sustancialmente el mismo de la Cruz, en cuanto que el mismo Jesucristo que se ofreció en la Cruz es el que se ofrece por mano de los sacerdotes, sus ministros, sobre nuestros altares. La Santa Misa " no es una pura y simple conmemoración de la Pasión y Muerte de Jesucristo, sino un sacrificio propio y verdadero, por el que el Sumo Sacerdote, mediante su inmolación incruenta, repite lo que una vez hizo en la Cruz, ofreciéndose enteramente al Padre como víctima gratísima"

(Pío XII, Encíclica Mediator Dei)

26 de julio de 2012

"Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo"




EL SIGNO DE LA FE POR EXCELENCIA: LA EUCARISTÍA

Ante al espeso silencio sobre Dios que impone la cultura actual, que quiere relegar la religión y lo religioso al olvido, entendiéndolo como una antigüedad y algo incompatible con la modernidad, no debemos esconder nuestro mejor tesoro. Hemos de ser testigos del amor de Dios al mundo, amor que se manifiesta y se hace palpable en el misterio eucarístico.


No tengamos miedo de hablar de Dios ni de mostrar los signos de la fe con la frente muy alta.

No tengamos miedo a mostrar el signo de la fe por excelencia que es el misterio eucarístico.

Ante el obscurecimiento de la esperanza en la vida eterna y en las promesas de Dios en que vive sumido nuestra cultura, mostremos la Eucaristía como fuente de esperanza y prenda de la vida futura.

Ante una cultura que está perdiendo la memoria de sus raíces y de la herencia cristiana, cayendo en la indiferencia religiosa y el agnosticismo práctico, que quiere arrancar el alma cristiana de nuestra sociedad, hagamos memoria del misterio del amor de Cristo, de su pasión, muerte y resurrección, misterios que se actualizan en cada celebración eucarística.

Ante una cultura que tiene miedo a afrontar el futuro, mirándolo con más temor que deseo; frente a tantos hombres y mujeres que viven la experiencia del vacío interior, de la angustia existencial, del nihilismo y de la falta del sentido de la vida, favorezcamos un estilo de vida inspirado en la Eucaristía, en la que está presente Aquél que es el camino, la verdad y la vida de los hombres, Aquél que nos dice "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré" (Mt 11,28).

Ante una cultura en la que el hombre vive cada vez más sumido en una profunda soledad, mostremos la verdad consoladora de la Eucaristía, en la que Cristo se hace nuestro eterno contemporáneo, peregrino y compañero, alentándonos con la certeza de su presencia: "Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,20).

25 de julio de 2012

Textos litúrgicos de la Misa de Santiago apóstol



Introito.-

Is 66, 19. Levantaré en medio de ellos una señal, dice el Señor; y de ellos enviaré a las gentes que jamás han oído hablar de mí y predicarán mi gloria a los gentiles. Los cielos pregonan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia las obras de su poder.

Oración colecta.

Oh Señor, sed el santificador y el custodio de vuestro pueblo, para que, defendido con los auxilios de vuestro apóstol Santiago, os agrade con sus obras y os sirva con paz.
Por Jesucristo Nuestro Señor que vive y reina contigo y es Dios en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. R. Amén.

Oración ofrendas

Os rogamos, Señor, que el martirio de vuestro apóstol Santiago os haga gratas las ofrendas de vuestro pueblo, y como por nuestros méritos no podemos alcanzarlo, haced que os sean agradables por sus oraciones.
Por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios.