20 de mayo de 2012

Oración al Espíritu santo frente al sagrario




Jesús vivo presente en este sagrario de amor

envía sobre mí el Espíritu Consolador;

el Espíritu que sale de tu Eucarístico Corazón

queme y transforme a este pobre pecador


Ven, Espíritu Santo, luz y gozo,

Amor, que en tus incendios nos abrazas:

renueva el alma de este pueblo tuyo

que por mis labios canta tu alabanza.


En tus fatigas diarias, sé descanso;

en su lucha tenaz, vigor y gracia:

haz germinar la caridad del Padre,

que engendra flores y que quema zarzas.


Ven, Amor, que iluminas el camino,

compañero divino de las almas:

ven con tu viento a sacudir al mundo

y a abrir nuevos senderos de esperanza. Amén



18 de mayo de 2012

Vigilia de Pentecostés (guión para adoración): María Sagrario del Espíritu Santo



“María, Sagrario del Espíritu Santo”

Oración inicial: Viento y fuego

Que el Espíritu Santo,

que es un viento Señor

Nos sacuda la vida,

Hasta la conversión.

Nos arranque de cuajo

Este “yo pecador”

perezoso y miedoso,

egoísta y señor.

Ven Espíritu Santo, ven

Tu pueblo está en oración

María está con nosotros.

Ven Espíritu Santo, ven

Y anima nuestra reunión

Queremos hallar el modo

De vivir la comunión.

Que el Espíritu Santo

que es un fuego Señor,

nos alumbre por dentro

nos encienda en Su hervor.

17 de mayo de 2012

Oración de San Luis Orione para rezar frente al sagrario



¡Necesitamos espíritu de fe,

ardor de fe,

ímpetu de fe,

fe de amor,

caridad de fe,

sacrificio de fe!

Ésta es la oración que se impone: "¡Señor: Auméntanos la fe!"



San Pascual Bailón, patrono de los congresos y asociaciones eucarísticas


Dios de inmensa Majestad
en quien por tres atributos,
poder, sapiencia, y bondad,
tenemos tres absolutos
indicios de Trinidad.

Rey eterno ¿qué será
verte reinar con el Padre?
Pues en brazos de tu madre
tres reyes te sirven ya.

Pan divino verdadero,
sácame, Señor, de mí,
recíbeme, Dios en tí,
que en ti vivo y en mí muero.

No me dejes, pues me das
el haber de tus haberes.
- Pecador, tú bien podrás
hacerme quedar si quieres



15 de mayo de 2012

Comentario al Adorote Devote: 3 º estrofa


Del Padre Raniero Cantalamessa

1. Contemporáneos del buen ladrón
Vayamos ahora a la tercera estrofa del himno que nos acompañará en esta meditación:
In cruce latébat sola déitas;
at hic latet simul et humánitas.
Ambo tamen credens atque cónfitens
peto quod petívit latro poénitens.

En la Cruz se escondía sólo la divinidad,
pero aquí también se esconde la humanidad.
Creo y confieso ambas cosas,
pido lo que pidió el ladrón arrepentido.

Se acerca ya la Navidad. Cierta tendencia romántica ha acabado por hacer de la Navidad una fiesta toda humana de la maternidad y de la infancia, de los regalos y de los buenos sentimientos. En la galería Tetriakov de Moscú el cuadro de la Virgen de la Ternura de Vladimir que estrecha hacia sí a Jesús Niño, durante el régimen comunista llevaba la leyenda: «Maternidad». Pero los expertos saben qué significa en esa imagen la mirada preocupada y dibujada de tristeza de la Madre que parece casi querer proteger al niño de un peligro amenazador: anuncia la pasión del Hijo que Simeón le ha hecho entrever en la presentación en el templo.

13 de mayo de 2012

El Templo litúrgico y el altar: dos realidades cargadas de profundo simbolismo


Homilía de Mons. Marino, Obispo de Mar del Plata, en la dedicación de la iglesia y del altar de la parroquia San Andrés (Miramar, 10 de mayo de 2012)

Queridos hermanos:

Nos congrega esta tarde la ceremonia de la solemne dedicación de esta iglesia parroquial de San Andrés, donde desde 1891, hace ciento veintiún años, se celebran los sagrados misterios de nuestra fe. También dedicamos el nuevo altar. Gracias a la solicitud pastoral del párroco, P. Fernando Mendoza, este templo se restaura y recupera en parte su antiguo esplendor.

El templo litúrgico y su altar son dos realidades cargadas de profundo simbolismo. Por eso la Iglesia, madre y maestra de los fieles, despliega en los ritos una hermosa pedagogía. Los signos suelen ser más elocuentes que las palabras. La aspersión con el agua, el perfume del incienso, la unción con el óleo llamado crisma, la iluminación del altar y de la iglesia, han de llamar la atención de todos cuantos asistimos a esta celebración.

De esta ceremonia inusual y vistosa, no ha de quedar, sin embargo, el simple recuerdo de una inauguración de cosas nuevas, sino el estímulo poderoso para nuestro mayor compromiso con la fe católica que profesamos.

Nuestro tiempo se caracteriza por una negación del orden puesto por Dios en la naturaleza misma de las cosas y, como consecuencia, asistimos a un verdadero derrumbe del cuerpo de leyes que hasta ahora expresaban ese orden o lo presuponían y lo protegían. La ley divina y natural es ignorada y en lugar de las leyes anteriores se sancionan otras nuevas que nos llenan de estupor.

12 de mayo de 2012

Comentario al Adorote Devote: 2º estrofa



Segunda predicación del P. Raniero Cantalamessa a la casa Pontificia

La historia del «Adoto te devote» es bastante singular. Es atribuido frecuentemente a Santo Tomás de Aquino, pero los primeros testimonios de tal atribución se remontan a no menos de cincuenta años desde la muerte del Doctor Angélico, ocurrida en 1274. Aunque la paternidad literaria está destinada a permanecer hipotética (como por lo demás, para los otros himnos eucarísticos que se atribuyen a su nombre) es cierto que el himno se sitúa en el surco de su pensamiento y de su espiritualidad.

El texto permaneció casi desconocido durante más de dos siglos y tal vez así habría seguido si San Pío V no lo hubiera introducido entre las oraciones de preparación y de acción de gracias de la Misa impresas en el Misal por él reformado de 1570. Desde aquella fecha el himno se ha impuesto en la Iglesia universal como una de las oraciones eucarísticas más amadas por el clero y por el pueblo cristiano. El nuevo Ritual Romano editado por orden de Pablo VI, lo acogió según el texto crítico establecido por Wilmart entre los textos para el culto eucarístico fuera de la Misa.

El abandono del latín corre el riesgo de volver a echarlo en el olvido del que lo rescató San Pío V; por esto es deseable que el año de la Eucaristía contribuya a volver a resaltarlo. Existen de él versiones métricas en los principales idiomas; una, en inglés, por obra del gran poeta jesuita Gerard Manley Hopkins.

Orar con las palabras del «Adoro te devote» significa hoy para nosotros introducirnos en la cálida ola de la piedad eucarística de las generaciones que nos han precedido, de los muchos santos que lo han cantado. Significa tal vez revivir emociones y recuerdos que nosotros mismos hemos experimentado al cantarlo en ciertos momentos de gracia de nuestra vida.