12 de abril de 2012

Jesús Misericordioso y la Eucaristía




De la encíclica del Beato Juan Pablo II Dives in Misericordia (Dios rico en misericordia)


La Iglesia vive una vida auténtica, cuando profesa y proclama la misericordia—el atributo más estupendo del Creador y del Redentor—y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora. En este ámbito tiene un gran significado la meditación constante de la palabra de Dios, y sobre todo la participación consciente y madura en la Eucaristía y en el sacramento de la penitencia o reconciliación. La Eucaristía nos acerca siempre a aquel amor que es más fuerte que la muerte: en efecto, «cada vez que comemos de este pan o bebemos de este cáliz», no sólo anunciamos la muerte del Redentor, sino que además proclamamos su resurrección, mientras esperamos su venida en la gloria. El mismo rito eucarístico, celebrado en memoria de quien en su misión mesiánica nos ha revelado al Padre, por medio de la palabra y de la cruz, atestigua el amor inagotable, en virtud del cual desea siempre El unirse e identificarse con nosotros, saliendo al encuentro de todos los corazones humanos. Es el sacramento de la penitencia o reconciliación el que allana el camino a cada uno, incluso cuando se siente bajo el peso de grandes culpas. En este sacramento cada hombre puede experimentar de manera singular la misericordia, es decir, el amor que es más fuerte que el pecado.



11 de abril de 2012

Compendio del Catecismo y la Eucaristía III



286. ¿Qué tipo de culto se debe rendir al sacramento de la Eucaristía?

Al sacramento de la Eucaristía se le debe rendir el culto de latría, es decir la adoración reservada a Dios, tanto durante la celebración eucarística, como fuera de ella. La Iglesia, en efecto, conserva con la máxima diligencia las Hostias consagradas, las lleva a los enfermos y a otras personas imposibilitadas de participar en la Santa Misa, las presenta a la solemne adoración de los fieles, las lleva en procesión e invita a la frecuente visita y adoración del Santísimo Sacramento, reservado en el Sagrario.

287. ¿Por qué la Eucaristía es el banquete pascual?

La Eucaristía es el banquete pascual porque Cristo, realizando sacramentalmente su Pascua, nos entrega su Cuerpo y su Sangre, ofrecidos como comida y bebida, y nos une con Él y entre nosotros en su sacrificio.

288. ¿Qué significa el alltar?

El altar es el símbolo de Cristo mismo, presente como víctima sacrificial (altar-sacrificio de la Cruz), y como alimento celestial que se nos da a nosotros (altar-mesa eucarística).

Compendio del Catecismo y la Eucaristía II




276. ¿Qué lugar ocupa la Eucaristía en el designio divino de salvación?

En la Antigua Alianza, la Eucaristía fue anunciada sobre todo en la cena pascual, celebrada cada año por los judíos con panes ázimos, como recuerdo de la salida apresurada y liberadora de Egipto. Jesús la anunció en sus enseñanzas y la instituyó celebrando con los Apóstoles la Última Cena durante un banquete pascual. La Iglesia, fiel al mandato del Señor: «Haced esto en memoria mía» (1 Co 11, 24), ha celebrado siempre la Eucaristía, especialmente el domingo, día de la resurrección de Jesús.

277. ¿Cómo se desarrolla la celebración de la Eucaristía?

La celebración eucarística se desarrolla en dos grandes momentos, que forman un solo acto de culto: la liturgia de la Palabra, que comprende la proclamación y la escucha de la Palabra de Dios; y la liturgia eucarística, que comprende la presentación del pan y del vino, la anáfora o plegaria eucarística, con las palabras de la consagración, y la comunión.

278. ¿Quién es el ministro de la celebración de la Eucaristía?
El ministro de la celebración de la Eucaristía es el sacerdote (obispo o presbítero), válidamente ordenado, que actúa en la persona de Cristo Cabeza y en nombre de la Iglesia.

279. ¿Cuáles son los elementos esenciales y necesarios para celebrar la Eucaristía?

Los elementos esenciales y necesarios para celebrar la Eucaristía son el pan de trigo y el vino de vid.

280. ¿En qué sentido la Eucaristía es memorial del sacrificio de Cristo?

La Eucaristía es memorial del sacrificio de Cristo, en el sentido de que hace presente y actual el sacrificio que Cristo ha ofrecido al Padre, una vez por todas, sobre la Cruz en favor de la humanidad. El carácter sacrificial de la Eucaristía se manifiesta en las mismas palabras de la institución: «Esto es mi Cuerpo que se entrega por vosotros» y «Este cáliz es la nueva alianza en mi Sangre que se derrama por vosotros» (Lc 22, 19-20). El sacrificio de la Cruz y el sacrificio de la Eucaristía son un único sacrificio. Son idénticas la víctima y el oferente, y sólo es distinto el modo de ofrecerse: de manera cruenta en la cruz, incruenta en la Eucaristía.

10 de abril de 2012

Compendio del Catecismo y la Eucaristía I


271. ¿Qué es la Eucaristía?
La Eucaristía es el sacrificio mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz, confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección. Es signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual, en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la vida eterna.

272. ¿Cuándo instituyó Jesucristo la Eucaristía?
Jesucristo instituyó la Eucaristía el Jueves Santo, «la noche en que fue entregado» (1 Co 11, 23), mientras celebraba con sus Apóstoles la Última Cena.

273. ¿Cómo instituyó la Eucaristía?
Después de reunirse con los Apóstoles en el Cenáculo, Jesús tomó en sus manos el pan, lo partió y se lo dio, diciendo: «Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros». Después tomó en sus manos el cáliz con el vino y les dijo: «Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la Alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres, para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía».

9 de abril de 2012

50 Congreso Eucarístico Internacional

50° Congreso Eucarístico Internacional – 10 al 17 de Junio de 2012 – Dublín, Irlanda

Qué es un Congreso Eucarístico Internacional?

Un Congreso Eucarístico Internacional es un encuentro de gente cuyo objetivo es:
- Promover la toma de conciencia del lugar central de la Eucaristía en la vida y la misión de la Iglesia Católica
- Ayudar a mejorar nuestra comprensión y celebración de la liturgia
- llamar la atención acerca de la dimensión social de la Eucaristía

Usualmente, el Congreso tiene lugar cada cuatro años. La celebración de la Eucaristía está en el centro mismo del Congreso. El programa extendido incluye otros eventos litúrgicos, eventos culturales, catequesis y testimonios, a la vez que talleres durante toda una semana.
Dublín acogió un Congreso Eucarístico Internacional en 1932, y el Congreso fue reconocido como un importante contribuyente en el comienzo del proceso de sanación que le siguió a una Guerra civil que fue extremadamente divisoria para el pueblo Irlandés. El ultimo Congreso tuvo lugar en Canada y, anteriormente, en México.

8 de abril de 2012

Procesión con el Santísimo Sacramento en tiempo pascual


+ Exposición del Santísimo

+Cantamos: Alabado sea el Santísimo

A cada aclamación repetimos:

Dios sea bendito

Sea bendito en su eternidad.

Sea bendito en su vida en tres personas.

Sea bendito en su creación.

Sea bendito en su providencia.

Sea bendito en su designio de salvación.

Sea bendito por sus alianzas con los hombres.

Sea bendito por habernos revelado su amor y su ley.

7 de abril de 2012

La Liturgia del Sábado santo


SENTIDO DEL DIA

En el Misal Romano el Sábado Santo, dentro del Triduo Pascual, queda reducido a este aviso: “Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte, y se abstiene del sacrificio de la misa, quedando por ello desnudo el altar hasta que, después de la solemne Vigilia o expectación nocturna de la resurrección, se inauguren los gozos de Pascua, cuya exuberancia inundará los cincuenta días pascuales. En este día no se puede distribuir la sagrada comunión, a no ser en caso de viático”.

Se suele decir que el Sábado Santo es un día “alitúrgico”. La terminología no es exacta, porque el Sábado Santo, dentro del Triduo Pascual, es una celebración en lo hondo, y no sólo por la Liturgia de las Horas, sino por otros elementos mistéricos que son verdadera celebración. El ayuno ¿no es culto para el Señor? El permanecer en silencio junto al sepulcro del Señor, o más bien el estar en casa como las santas mujeres ¿no es una mistérica celebración de la esperanza. que impregna esta fase del Triduo pascual?

Elementos mistéricos de la celebración del Sábado Santo

EI misterio específico del Sábado Santo es éste: la ausencia del Señor. El Señor ha ocultado su rostro, ha sustraído su presencia. el Señor está ausente: el Señor—mistéricamente— esta muerto. Esto es lo absolutamente singular de este día misterioso, lo que le distingue de cualquier otro momento de la vida terrestre y celeste de .Jesús.

Cuando estaba con nosotros en la tierra, él “estaba” físicamente con los hombres resucitado. “está” presente en medio de la Iglesia y del mundo, y más fuertemente por el poder del Espíritu. Pero “muerto” no es -mistéricamente- el que afirma ni su presencia terrestre, ni su presencia celeste. El Señor está ausente, está muerto.

Con esta comprensión nuclear del misterio, los elementos que convenimos en llamar “mistéricos son los siguientes:

a) La privación de la Eucaristía. Siempre según esta lógica del misterio, es imposible la Eucaristía en Sábado Santo, porque el Señor “no está”.

b) Tampoco se proclama la Palabra de Dios en la asamblea eucarística. No hay Eucaristía, no hay Palabra en contexto de Eucaristía (Eucaristía como celebración o corno simple comunión), a diferencia del Viernes Santo.

c) La experiencia del vacío. Cuando se nos muere un ser querido decimos que nos ha dejado un vacío que no se puede llenar; la casa está vacía. El Sábado Santo es el contacto con el vacío. Si la fe, ungida de esperanza, no diera un contexto último a esta realidad, y no supiéramos que el vacío es transitorio, habríamos caído en el vacío primordial.

Este vacío, que es sobrecogimiento, silencio y ayuno, es misterio, y su vivencia es una celebración cultual en lo hondo.